Ecos de una ciudad sumergida.
Sonidos procedentes de otros planos. Gritos reverberando en frecuencias superpuestas. Ritmos en honor a estrellas moribundas. Mantras enloquecidos desde abismos insondables. Carcajadas cayendo a plomo como lluvia sobre la tapa de un podrido ataúd. Melodías para una muerte frenética. Música para el fin de los tiempos.