Ecos de una ciudad sumergida.

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martes, 23 de febrero de 2010

KONGH - Shadows Of The Shapeless (2009)




  1. Unholy Water
  2. Essence Asunder
  3. Tänk Pâ Döden
  4. Voice Of The Below
  5. Shadows Of The Shapeless
Joder, definitivamente lo de este 2009 es de traca. Que cantidad de discazos alberga en su seno, por el amor de Dios. A este paso me dará el 2015 y seguiré colgando albumes de ese año. De todos modos, bendito problema éste, aunque dudo mucho que en bastante tiempo vuelva a coincidir una explosión tan brutal de obras maestras como las que ha vivido el fin de década. En el caso que nos ocupa hoy, no hablaría de obra maestra, pero si de un disco enorme, más que nada por tratarse de una banda relativamente novel y con un gran futuro por delante. Formados en 2005, este trío sueco ya avisó de su tremenda calidad con su debut en 2007, Counting Heartbeats, todo un discazo de post-metal que les colocó en el mapa como una banda más que prometedora, y que fue nominado como mejor disco del año por la prestigiosa radio sueca P3 Rock junto a los albumes de bandas como Arch Enemy, Marduk o Dark Tranquility.

5 temas, y casi una hora de duración. Bien, ahora que los amantes del metal inmediato han desaparecido, continuamos con el comentario del disco. Efectivamente estamos ante una banda de post-metal, y lo de estos tíos son los sonidos expansivos, la masividad y las progresiones. Podemos hablar también de doom sin problemas, porque como si de un lento rodillo se tratase, Kongh juegan a aplastarte inexorablemente, pero sin ninguna prisa, a base de poderosos riffs de hipnótica cadencia. La comparación más clara de su sonido es con los dioses YOB, por la manera en que sus temas van ganando en fuerza y épica a medida que avanza el metraje. Como si te hundieran la cabeza en el fango y de ahí te alzaran al mismísimo cielo en una misma canción. Y eso, más que una pega, yo lo veo como todo un halago para estos suecos. Porque no todo el mundo puede acercarse al intocable combo norteamericano, no sin caer en el más absoluto de los ridículos. Y desde ya digo que Shadows Of The Shapeless no lo hace, ni mucho menos. Además, se permiten el lujo de añadir sus propias señas de identidad, concentradas la mayoría de ellas en la figura de su cantante-guitarra, David Johansson. A pesar de que el alma del disco es una enorme roca granítica, cristalizada a enormes presiones y temperaturas en el interior del planeta, su exterior está salpicado de otro tipo de materiales más brillantes, cortesía de unas guitarras que no esconden su amor por la psicodelia. En esos momentos, apreciables tanto en la inicial Unholy Water como en el comienzo de Essence Asunder, Kongh se acercan a las coordenadas de, por poner un ejemplo, Minsk, pero sin tanta ida de olla. La voz de Johansson, a pesar de hacer hincapié en su vertiente más sludge, es capaz de variar de registros y acercarse a otros mucho más melódicos, lo que en conjunto se agradece. A mitad del álbum, y como descanso, se descuelgan con la contemplativa e instrumental Tänk Pâ Döden, con una línea de guitarra preciosa. Pero tan sólo es eso, un respiro, porque Voice Of The Below empieza a muerte, con toda una explosión de energía, como si de unos primerizos Baroness o de Kylesa se tratasen. Sin embargo, a mitad del corte levantan el pie del acelerador y abrazan las progresiones, pero tan sólo para finalizar con un crescendo épico de esos que te dejan sin resuello. Nunca energía y belleza se llevaron tan bien. Y para rematar, el corte final que da título al disco. Aquí Kongh se quitan todos los corsés y las camisas de fuerza y se dejan llevar por su tremenda creatividad. Y el resultado es una auténtica pasada de 15 minutos de duración, donde hay cabida para todo: preciosas guitarras "limpias", poderío vocal, riffs monolíticos y matadores, épica, melodías, y un final simplemente apoteósico, en el que piensas que hasta las paredes de tu casa se van a venir abajo. Al acabar, aparte de la sensación de querer oir el álbum mil veces más sin parar, tendrás la certeza de acabar de asistir a algo grande, muy grande.

Un fantástico disco, que confirma a Kongh como toda una fuerza a tener en cuenta. Otra banda que huele a grandeza, y si no al tiempo.

2 comentarios:

Magli dijo...

yo creo que de estos he escuchado algo anterior, pero de todas formas a bajar pero ya! k me has puesto la miel en los labios... gracias tio!

Soulkiller dijo...

Uf, me ha volado la cabeza. Vaya alarde de buen hacer y de maestría, con muchos cambios y momentos redondos. Tendré que darle más escuchas para tener una opinión más concisa, pero lo cierto es que Essence Asunder y Voice Of The Below me han dejado en coma etílico. Qué grandioso.

Saludos.