Ecos de una ciudad sumergida.

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miércoles, 2 de marzo de 2011

WO FAT - Noche del Chupacabra (2011)



Por fin. Un mes llevaba, desde que recibí esta joya, queriendo subirlo a mi humilde morada, pero entre pitos y flautas lo había ido demorando. Algo imperdonable teniendo en cuenta que nos encontramos ante un trabajo que o mucho se convulsiona 2011 (y ni aún así) o se encontrará entre los mejores discos de rock del año. Wo Fat es una banda de stoner metal procedente de Dallas, formada por Kent Stump (guitarra, voces), Tim Wilson (bajo) y Michael Walter (batería). Comenzaron su andadura en 2003 y cuentan ya con tres discos de estudio, The Gathering Dark (2007), Psychedelonaut (2009) y el álbum que hoy nos ocupa, Noche del Chupacabra. No era pequeña la expectación frente al inminente lanzamiento de éste último, pues el excepcional Psychedelonaut se había colado en la mayoría de listas de lo mejor del 2009 a base de unos riffs gordísimos, cargados de groove y psicodelia a partes iguales, y que hizo de Wo Fat una de las más firmes promesas del rock pesado norteamericano. Sorprendió bastante su fichaje por Nasoni Records, un sello enfocado al progresivo y el space rock (con bandas como Vibravoid, Sula Bassana o Tlön), pero la verdad que es un movimiento bastante inteligente de cara a dar a conocer su música en Europa, donde la discográfica estadounidense goza de prestigio más que sobrado.


No lo tenían nada fácil los tejanos para superar Psychedelonaut, y un servidor esperaba más la confirmación del talento de Wo Fat que un paso adelante que se me antojaba complicadísimo dada la calidad de aquel trabajo. Pues de nuevo (y van...) mi conservadurismo ha saltado por los aires ante el obús rockero que es Noche del Chupacabra. Comprimiendo su propuesta respecto a su predecesor, el trío ha dado a luz un álbum simplemente incontestable, dotado de una densidad y groove demoledores. Con tan sólo 5 monstruosos temas y 45 minutos de metraje total, Wo Fat han redefinido el concepto de perfección, pues os juro que lo mire por donde lo mire no veo ningún resquicio de mejora posible en este trabajo. Ese comienzo apisonadora con los 16 minutos de Bayou Juju y Descent Into The Maelstrom deberían bastar para descoyuntar tus cervicales y sumergirte en un infeccioso pantano de densidad lisérgica. Combinando a la perfección unos riffs gordos (pero que muy gordos) y pegadizos como la brea con unos desarrollos en la línea de una jam-band compuesta por rednecks adictos al THC y el bourbon, la banda consigue aunar en un sólo pack conceptos como contundencia, virtuosismo, complejidad compositiva y pegada sin que el resultado chirrie o se abra por las costuras de tan complicado trabajo de patchwork sonoro. Y es que estos señores rockean con muchos huevos, pero también tocan acojonantemente bien sus instrumentos. Ahí está la final Noche del Chupacabra y sus 15 minutazos de puro delirio psicotrónico con una sucesión de riffs y solos de otro planeta para atestiguarlo. No todo son idas de olla en el álbum, porque como comentaba, Wo Fat también saben concentrar sus composiciones. Common Ground es un ejemplo de ello, y su riff de guitarra inicial es capaz de tirarte de la silla de puro gozo a los 20 segundos de haber comenzado, a la par que nos remite a los Clutch más grandiosos imaginables. Temas como ese deberían enseñarse como ejemplos de perfección rockera en las escuelas de stoner de todo el mundo, de existir éstas y no acabar convertidas en 5 minutos en fumaderos industriales por hordas de barbudos, hippies y drogatas varios. Un temario en el que tampoco desentonaría Phantasmagoria, probablemente el corte que mejor resume la propuesta de Wo Fat, y donde los cabrones son capaces de desplegar unos riffs como pisadas de brontosaurio, solos incendiarios y momentos de jam-band del espacio exterior. Podría seguir babeando palabras de adoración por el disco durante horas, pero ante la sensación de que lo importante ya ha quedado escrito, tan sólo me queda retirarme y dejar que vosotros mismos flipéis con uno de los mejores trabajos que el género haya parido jamás, y que confirma a Wo Fat como la banda más grande de stoner rock de la nueva generación de grupos norteamericanos, junto a los también enormes Black Pyramid y Lo-Pan.


No creo que ningún disco de rock pueda superar lo expuesto en Noche del Chupacabra en un futuro próximo, y menos este año. Ahí va ese reto para Lo-Pan!

NOTA: 10/10


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Gran álbum, sí señor! No obstante, hoy por hoy "Psychedelonaut" me parece superior.

Por cierto, ¿sabes que Arenna comparten sello con Wo Fat?

Salud

Cthulhu dijo...

Es un discazo, si señor. Respecto a Psychedelonaut, y a pesar de que me parece un disco brutal, sus más de 70 minutos de metraje siempre me parecieron excesivos para un álbum de esas características. Noche del Chupacabra creo que es un trabajo mucho más centrado y con composiciones más redondas, y con poquito más de 40 minutos.

Txus de Arenna me había comentado hace tiempo que de todas las discográficas que barajaban, las condiciones de Nasoni eran las que más le molaban, pero no sabía que ya estaba confirmado. Gran elección por su parte, porque aunque no sea un sello stoner, tanto sus ediciones como sus bandas molan un huevo.

Un saludo, y gracias por escribir!!!

Anónimo dijo...

Cthulhuuu!!!! http://www.compradiccion.com/bano/guante-de-bano-y-jabon-de-cthulhu-para-la-rona-mas-infernal

KARLAM dijo...

Muy grande este disco, sí señor, de lo mejor en lo que llevamos de año y confirmando a esta formación como una de las mejores dentro de su estilo. En algún momento le daré salida yo también por el blog, porque esto debe llegar a cuanta más gente mejor. Cojonuda la reseña, como siempre, Cthulhu.

¡Saludos!

abbath dijo...

que deeeeeenso. Genial !!!! sin duda uno de los discos del año desde ya!!!! ideal para beber whisky y fumar mucho mientras se escucha

Discos Inauditos dijo...

buena reseña, pero ojeaba el blog, hay algun disco que no te guste? todos los que incluyen tiene una notasa. me imagino que los discos malos no valen la pena...

saludos...

Mikel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cthulhu dijo...

jajajaja Tiene usted razón... No reseño discos que no me gustan. Por un lado porque no voy a dedicar horas escribiendo de algo que no me atrae, y por otro porque no me veo con la autoridad de criticar negativamente trabajos que, independientemente de su calidad, tienen detrás horas de trabajo por parte de las bandas. Por eso prefiero dedicarme a escribir sólo de lo que me apasiona!!

Debido a esto las notas están un poco de más, pero no acabo de quitarlas, le he cogido cariño a puntuar, aunque sea siempre bien!!

Un saludo!!!