Ecos de una ciudad sumergida.

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sábado, 25 de agosto de 2012

UNICORNIBOT - Dalle! (2012)


Puedes escuchar y descargar gratuitamente Dalle! a través del Bandcamp de Unicornibot. PINCHA AQUÍ.

Demasiado había retrasado una reseña ineludible si de verdad se quiere abarcar lo mejor que este apocalíptico año de 2012 nos está brindando. Y es que el revuelo que el segundo largo de los pontevedreses Unicornibot ha causado en el underground patrio (las 320 copias limitadas en vinilo que sacaron se esfumaron en un santiamén) está completamente justificado habida cuenta del salto de gigante que han dado respecto a su debut Hare Krishna (2010, Autoproducido). Si aquel fue un notable trabajo de rock instrumental muy cercano a los postulados de luminarias como Shellac (de hecho la masterización corrió a cargo de su bajista Bob Weston) o Fugazi, con Dalle! (2012, Matapadre/Radix Records/Bloody Dirty Sanchez Productions/Chingaste La Confianza/Odio Sonoro) el cuarteto ha saldado todas sus deudas para emprender la construcción de un Universo demente tan sólo regido por sus propias reglas. Que no las tienen. 


Y es que su math rock (cómo me apesta esa etiqueta, pero para que nos entendamos) ha sido sodomizado con demencia en el redil de estas cuatro mentes febriles hasta amoldarse a su peculiar y genial forma de ver el género, una en la que no hay cabida para los argumentos sesudos y sí para el desenfreno y el despiporre más maravillosos. Entrando en ese selecto grupo de leyendas del underground como Picore, Decapante o Betunizer, formaciones que partiendo del rock y el post-hardcore han construido altares a la música más libre de ataduras imaginable, los gallegos se desmarcan por emprender un sendero que huye de la intelectualidad y que desemboca en un paraje donde el caos y el jolgorio retozan entre risas y pegajosos fluidos corporales. Haciendo gala de unas aptitudes técnicas superlativas y una energía más propia del punk que del rock, Unicornibot ponen todo su potencial al servicio de la fiesta, entendida ésta como celebración de lo absurdo y carcajada en la cara del raciocinio. Como utilizar un Ferrari para tunearlo y llevarlo a una cabalgata de Reyes o secuestrar un acelerador de partículas para desmontarlo y construir una réplica de Mazinger Z, Dalle! utiliza la excelencia como trampolín para zambullirse en las imprevisibles aguas de la demencia. Energía adrenalínica, estructuras espasmódicas y un ritmo de irresistible influjo son algunas de las armas de las que hacen gala Unicornibot en los 10 cortes que componen el álbum. Con unos títulos de canción para reír hasta llorar, el cuarteto pasa de los guiños a Shellac en Julio Iglesias, portero a la pesadez casi metálica de Abril-Cerral pasando por su vertiente más jazzística en Gol de Chico o sus acercamientos a sonoridades ruidosas y latinas (sí, a mi me suena igual de raro, pero qué queréis, la culpa es de ellos) en Antigua y Bermuda. Pero como decía, todo esto son gilipolleces, intentos vacíos de catalogar una propuesta que va más allá del análisis científico y entra por derecho propio en los reinos de lo insondable, que diría mi querido padre Lovecraft. Por eso paso de continuar haciendo el imbécil y me limito a recomendar fervientemente uno de los discos más asombrosos, frescos e imaginativos al que uno pueda hincarle el diente hoy día, y que espero que sea el preludio de muchas fiestas por venir. Larga vida a los guerreros de casco plateado.


Dalle! supone la entrada en tromba y entre risas de Unicornibot entre la élite del math rock internacional, y el recordatorio de que la música, ante todo, supone la celebración de que estamos vivos. Y que nada tiene sentido. De lo mejor que vas a poder escuchar este año, así de claro.




jueves, 23 de agosto de 2012

SAMOTHRACE - Reverence To Stone (2012)



Puedes escuchar el disco a través de Pitchfork. PINCHA AQUÍ.


No ha sido pequeña ni fácil la espera, pero llevadera gracias a esa fe ciega que nos decía que iba a merecer la pena. Cuatro largos años soñando con el nuevo trabajo de los estadounidenses Samothrace tras su demoledor debut Life's Trade (2008, 20 Buck Spin), un soberbio ejercicio de doom que coqueteaba tanto con los abisales ritmos del funeral como con una psicodelia que no por soterrada entre montañas de riffs ejercía menos influjo en el oyente. Trasladados de su Kansas natal a la siempre gris Seattle, el cuarteto formado por Dylan Desmond (bajo), Brian Spinks (guitarra, voz), Renata Castagna (guitarra) y Joe Axler (batería) retorna para demostrar su estatus como una de las bandas más en forma del género. Reverence To Stone (2012, 20 Buck Spin) es su nueva criatura, y un servidor ya se postra a sus pies...


Y es que sin lugar a dudas estamos ante uno de los grandes discos del año, un viaje fantástico que no necesita más de 35 minutos (estructurado en dos ciclópeos cortes) para demostrar que en el doom todavía hay lugar para soplos de aire fresco. Si en Life's Trade no había ninguna duda de que nos encontrábamos ante un ejercicio de doom, de lentitudes imposibles y evocaciones empapadas en densa brea, en Reverence To Stone los tentáculos de Samothrace han encontrado asideros nuevos con los que impulsar su propuesta hacia otro nivel. Que nadie se asuste porque el cuarteto continúa erigiendo altares al dios del riff letárgico, pero al mitigar su tiranía se pueden observar pinceladas y texturas que enriquecen el tapiz sonoro de los de Seattle. Cierta decepción me invadió al saber que uno de los dos cortes que constituyen Reverence To Stone iba a ser When We Emerged, ya incluido en su demo de 2007, pero tras escuchar el resultado mi sonrisa regresó con energías renovadas. Y es que poco tiene que ver el corte con aquel de hace cinco años (tremendo también), y tanto el enriquecimiento compositivo como la mejora en la producción le dotan de una vida completamente nueva. 14 minutos donde se dan la mano extensos parajes latiendo en frecuencias de languidez extrema, guiños al funeral doom, explosiones catárticas de energía incontrolable, atmósferas de irresistible evocación y momentos de introspección minimalista que coquetean con el shoegaze. Y sobrevolando el conjunto como una fina capa de niebla, una sensación de luminosidad que comparte espacio con los oscuros nubarrones que constituyen el cuerpo del sonido de Samothrace, como un halo de esperanza entre las tinieblas. La dupla de guitarras compuesta por Renata Castagna y Brian Spinks es la gran triunfadora del show, siendo capaces de transitar por una amplia gama de registros que aunque subordinados al riff monolítico como transporte principal de su propuesta, no temen acariciar melodías de retorcida belleza o explotar con exhibiciones de verdadero vulcanismo rockero, lo que hará las delicias de los fans del stoner (si no mueren antes por los niveles de compresión tectónica del álbum). A Horse Of Our Own son 20 minutos de blues rugiendo desde las profundidades de la Tierra, un corte mayúsculo que se despliega sin ninguna prisa, sabedor de su poderío y que cuando explota a mitad de metraje poco menos que pone los pelos de punta. Combinado con pasajes de nuevo colindantes con el funeral doom, acaba deviniendo en una de las piezas más soberbias que el género nos haya regalado este año, y conforma un álbum que vuelve a situar a Samothrace en lo más alto de la élite internacional (por si alguno había osado no incluirlos o bajarlos del podio). 


Únicos, personales y todopoderosos, Samothrace han vuelto a sacudir el género con un disco al que sólo se le puede poner un calificativo: INMENSO. Otro pasito más en una carrera a la que no se le ve techo, y cuya única pega es el temor que nos invade al pensar que podríamos tener que esperar otros cuatro años para degustar su continuación. Recemos a los antiguos dioses griegos para que no sea así...




miércoles, 22 de agosto de 2012

NUEVAS BANDAS: VIVA BELGRADO - Demo (2012)


Puedes escuchar y descargar gratis la demo a través del Bandcamp de Viva Belgrado. PINCHA AQUÍ.

Continuamos con el apartado de Nuevas Bandas centrando la mirada en este joven cuarteto cordobés y la demo con la que se presentan en sociedad. Viva Belgrado está compuesta por Álvaro Moreno (batería), Ángel Madueño (bajo), Cándido Gálvez (guitarra, voz) y Pedro Ruiz (guitarra). 



Tremenda sorpresa me he llevado al descubrir no sólo la calidad de sonido de los 5 temas (grabados en los Westline Studios por Raúl Parra), sino la madurez compositiva que despliegan habida cuenta de su condición de novatos (o eso creo). ¿Su propuesta? Una explosiva mezcla entre el dinamismo catártico del post-rock y la afectación y dramatismo vocal propios del screamo, siendo sus principales referentes los estadounidenses Explosions In The Sky y, en general, toda esa maravillosa camada de bandas que surgieron a finales de los 90 (Mono, Do May Say Think, etc.) presentando al mundo su transversal forma de ver el universo post-rockero. Imposible no sonreír con los pulgares en alto ante la maravillosa Conflagración, clínic de intensidad que alcanza el clímax con Cándido desgañitándose y gritando "Arden los restos del imperio". Cuando termina uno tan sólo desea poder ver algún día tan magno acontecimiento... Ego Redibo, Tu Nunquam ("Volveré, Tú Nunca", si no recuerdo mal mis días de instituto) nos descubre a los Viva Belgrado más post-hardcoretas, recordándome los días en que babeaba con el The Ionic Spell de Standstill pensando que se iban a comer el mundo y no la Rockdelux. Ersa es puro post-rock destilado, instrumental de libro en la que el cuarteto andaluz demuestra que conocen a la perfección los resortes modernos del género para parir un corte que es a partes iguales evocación y energía. Hacia el final de la demo va apareciendo el lado más intenso y emocional de la banda, con una interpretación vocal que mezcla el spoken word con las explosiones de furia y que es el guiño más evidente al screamo. Lejos de echar para atrás su fusión con las estructuras post-rockeras deviene en maravillosas piezas de vulcanismo intimista y pasional como la poderosa Crisálida o la hiriente Uróboros, probablemente los mejores cortes del trabajo (junto a Conflagración) y un serio aviso de que estamos ante una banda con un potencial tremendo. La única pega que le podría poner a la propuesta de Viva Belgrado es que se echa de menos algo más de energía percutiva, pero puede que se deba a lo mal acostumbrados que nos tienen bandas como Russian Circles o Toundra. En cualquier caso pequeñas aristas a pulir de un diamante en el que laten los brillos de un futuro realmente radiante. A seguirles muy, muy de cerca.


viernes, 17 de agosto de 2012

UFOMAMMUT - Oro: Opus Primum (2012)



Puedes escuchar el disco a través de la página web de Roadburn. PINCHA AQUÍ.

Los grandes acontecimientos, más allá de su impacto inmediato y la euforia del momento, necesitan de cierto tiempo de asimilación de todas sus repercusiones, matices y verdadero peso específico para poder considerarlos en su justa medida. Y si hoy día en el mundo de la música hay algo que se pueda considerar grande es la salida de un nuevo disco del trío italiano Ufomammut. Desconocidos para gran parte del público, en especial el anglosajón, Ufomammut es una de las grandes bandas de doom del panorama internacional y de las pocas capaces de haber desarrollado un sonido personal e intransferible más allá de la repetición de viejos esquemas. Sin necesidad de ser los enésimos emuladores de Black Sabbath o Electric Wizard los italianos han moldeado un vasto cosmos de densidades imposibles y evocacionas lisérgicas donde sólo funcionan las reglas por ellos inventadas, y en el que las deudas con el pasado quedan empequeñecidas por las toneladas de ideas propias que conforman el verdadero cuerpo de su propuesta. Desde que debutaran hace doce años con Godlike Snake (2000, Beard Of Stars Records), la banda compuesta por Urlo (bajo, teclado y voces), Poia (guitarra y teclados) y Vita (batería) ha desarrollado una paciente pero inexorable carrera hacia la total supremacía del género, hecho que quedó constatado con el monumental Idolum (2008, Supernatural Cat). Dos años después superaron la imposibilidad lógica y parieron el aún más grande Eve (2010, Supernatural Cat), un mastodonte compacto que en tres cuartos de hora unitarios voló cabezas por doquier y les confirmó como una de las formaciones esenciales del nuevo siglo. Decididos a llevar su música a todos los rincones del planeta en 2011 se alían con el insigne sello estadounidense Neurot Recordings (cuartel general de los imprescindibles Neurosis y hogar de luminarias como A Storm Of Light, U.S. Christmas, Amenra o Made Out Of Babies) con la ambiciosa idea de editar un doble álbum dividido en dos actos. El primero de ellos, Oro: Opus Primum (2012, Neurot Recordings), vio la luz a comienzos de año y será seguido en Septiembre por su gemelo, Oro: Opus Alter. La conquista del cosmos ha comenzado...


Por imposible que parezca Ufomammut lo han vuelto a hacer. Aunque los niveles de magnificencia en los que se mueven estos señores hacen difícil ya que podamos comparar sus álbumes en base a baremos cualitativos, lo que sorprende de Oro: Opus Primum es la nueva vuelta de tuerca que han dado a un sonido que parecía acabado. Nadie les reprocharía que se asentaran en una propuesta de la cual poseen patente y que tan grandes les ha hecho, pero inmunes a las inercias acomodaticias el trío ha decidido ir un paso más allá y parir su obra más ambiciosa hasta la fecha. Por encima del hecho de que estamos ante un doble álbum (algo que siempre tiene sus riesgos en cuanto a cohesión y mantenimiento del nivel durante un metraje tan dilatado) lo verdaderamente osado es la idea que late tras las ciclópeas notas que componen el disco. Con la clara intención de traspasar todas las fronteras conocidas, los Ufomammut más aventureros hasta la fecha han dado forma a un trabajo donde las atmósferas y la psicodelia de magnitud cósmica se anteponen al mero hipnotismo por repetición de riffs. Catártico, sobrenatural y de una profundidad por momentos aterradora, Oro: Opus Primum ataca directamente a nuestro subconsciente, ese que bulle y se esconde de nuestro raciocinio mientras mira a las estrellas presa de la fascinación... y el miedo. Guiñando un ojo con superioridad al universo post al mismo tiempo que abrazando los postulados de voceros de la libertad creativa como los seminales Guru Guru o Amon Düül, el trío empapa la amalgama con unos riffs de densidad ultramundana que harían estremecer a grupos como YOB, añadiendo de propina unas atmósferas que elevan el conjunto a un auténtico diálogo entre furibundas deidades galácticas. La descomunal "intro" Empireum, un angelito de casi 14 minutos de duración, la hubiera firmado el mismísimo John Carpenter para una de sus películas, y lejos de obrar como simple introducción al álbum consigue elevar el pulso cardíaco del oyente a un nivel de intensidad y frecuencia propicios para enfrentarse a lo que está por venir...Porque acto seguido llega la devastadora embestida que es Aureum con una combinación de riffs plúmbeos y tectónicos y voces de otras dimensiones capaz de hacerse mear en los pantalones al Increíble Hulk. Inmisericordes. Infearnatural nos muestra la cara del Maligno, la verdadera, una maraña de riffs, gravedad sonora, hipnotismo percutivo, sintetizadores enfermos y voces que susurran directamente desde planos de existencia lovecraftianos. Puro deleite malsano y uno de los puntos álgidos del disco. El siguiente acto del álbum, Magickon, nos devuelve el protagonismo de los sintetizadores en otro ejercicio de evocación que haría las delicias del maestro Carpenter. Se trata de uno de los temas más ambientales que jamás hayan compuesto Ufomammut, hasta que Poia rasga las cuerdas y nuestras cabezas explotan en dirección a la Zona Negativa. Calificar la canción de catártica sería quedarse corto. Enlazando con Magickon y en línea con su segunda parte nos llega la final Mindomine, compendio de todas las armas de los italianos y que terminará de arrodillarte con su mixtura de atmósferas, sintetizadores, riffs con mayúsculas y un Urlo que canta desde algún lugar más allá de la Vía Lactea. Si a todo ello le sumamos una de las producciones más gordas por las que jamás hayan optado Ufomammut, nos encontramos ante una aterradora maravilla como ver morir el planeta a manos de Galactus. Si por sí solo ya es candidato a mejor disco del año, como Opus: Alter esté a este nivel podemos hablar de una de las obras esenciales de esta década. Así de clarito.


Uro: Opus Primum nos habla de la creatividad insaciable de una banda, Ufomammut, que vive instalada en la élite del doom internacional, esa en la que una vez residieron combos como Sleep o Electric Wizard y que actualmente es hogar de imprescindibles como OM o YOB. Ultramundano y de unas dimensiones sonoras casi inabarcables, estamos ante la mitad de una obra que puede marcar época.




viernes, 3 de agosto de 2012

NUEVAS BANDAS: THE MALEX KINGS - Welcome To Chicago EP (2012)


Puedes escuchar el EP a través del Bandcamp de la banda. PINCHA AQUÍ.

Lo puedes escuchar también a través de Soundcloud. PINCHA AQUÍ.


¿Qué ocurre cuando un guitarrista francés amante de los grandes genios estadounidenses une sus fuerzas con un productor zaragozano de música electrónica? Pues que nace The Malex Kings y muchos tenemos que recogernos la mandíbula del suelo ante el el resultado. Y es que la propuesta de Max Malon (guitarra y composición de guitarra) y Alex Pellicer (productor, mezclador, artwork) no podría ser más sorprendente, aunando los añejos sonidos del blues, el funky y el rock'n roll con unas bases electrónicas que hacen no pocos guiños al hip-hop. Dedicado a la "ciudad del viento", Welcome To Chicago rinde homenaje a una de las grandes cunas del blues, y que también fue importante epicentro de otros géneros como el soul, el funky o el jazz. Sus 5 cortes son la antesala del debut del dúo en formato LP, que llevará de título Urban Concepts y se espera que vea la luz antes de 2013.


Partiendo de unas bases de estructuras muy similares a las utilizadas por los DJ's de hip-hop, The Malex Kings le suman unas guitarras que son puro fuego primario, ese que alumbró el nacimiento del blues, el rock'n roll y el hard rock clásico, deviniendo en un resultado ante el cual no podrás quedarte impasible. Ni quieto, porque es darle al play y comenzar Welcome To Chicago y tus pies cobrarán vida propia. A pesar de lo aparentemente alejados que parecen ambos mundos, tanto las guitarras como los elementos electrónicos se amalgaman a la perfección a través de una sencillez hipnótica y ardiente realmente sorprendente. Cortes como Dix-Neuf parecen como compuestos por un BB King enamorado del trip-hop, sin que ello suponga ni una herejía ni un batiburrillo extravagante, lo que por sí solo habla del gusto exquisito de estos dos señores. Jam Session hace honor a su nombre y nos muestra a un Max juguetón y libre a la guitarra sobre una base percutiva y clips vocales con un resultado realmente lisérgico. Requiem For A Bluesman late con corazón de soul y una guitarra que pellizca el alma con pereza, siendo otro corte fascinante. Y cierra el EP Behind The Church, la composición más ambiental y cercana a los terrenos de la electrónica evocadora que te deja con ganas de mucho más, esperando con ansia la edición del LP completo. El único punto flaco sería la falta de cierta variedad en las composiciones, pero siendo sinceros el blues nunca ha ido de versatilidad ni matices, y si de sentimientos descarnados y fuego, algo de lo que encontrarás mucho en este notable trabajo. Y lo más importante de todo, la apertura de un sendero fresco y fascinante hacia el blues del siglo XXI. Sorpresón y curiosidad máxima por ver como evoluciona la propuesta de este par de músicos. En mí tienen ya un fan.


shEver - Rituals (2012)




Continuamos con las sorpresas gratas, de nuevo viajando al lado más oscuro de las evocaciones sonoras. Y esta vez esa sorpresa viene por partida doble, por el lugar de procedencia de la banda que visita mi cubil y por lo (tristemente) raro de su conformación. Y es que shEver es un cuarteto procedente de la neutral Suiza y compuesto exclusivamente por féminas (el nombre de la banda ya lo indica por el juego de palabras con la palabra anglosajona "shiver", traducida como "temblar" en castellano). El origen geográfico de las bandas me la suda bastante, pero me alegra mucho ver que el sector femenino reivindica su lugar dentro de los parajes sonoros por los que un servidor siente predilección, y más teniendo en cuenta que allá donde ellas llevan la voz cantante el resultado suele ser bastante novedoso y especial. Me vienen a la mente, así a bote pronto, grupos geniales como Grayceon o SubRosa, y la verdad que tras escuchar este Rituals podríamos incluir a las suizas como una formación aspirante a entrar en tan selecto grupo. Formadas en 2004, shEver cuenta ya con un nada despreciable bagaje consistente en dos demos, el LP debut Ocean Of Illusions (2007, Autoeditado) y el EP A Dialogue With The Dimensions (2009, Autoeditado), así como participaciones en el prestigioso festival Roadburn de Tilburg o el Doom Shall Rise de Göppingen. Sin embargo Rituals supone un paso adelante para la banda al suponer su debut con un sello discográfico, en este caso el notable Total Rust Records, hogar de formaciones como Botanist, los catalanes Tort o Geist entre otros. Espero que se trate del primer impulso en la carrera de Nadine (bajo, violín, coros), Jessica (guitarra, coros), Alexandra (voz) y Sarah (batería), porque sinceramente su música merece llegar a una audiencia mucho más amplia.



Rituals es un viaje tenebroso, mágico e hipnótico a los fríos bosque suizos, la constatación de que en el país helvético hay mucho más que estaciones de ski, relojes caros y dinero sucio en pulcros bancos. Oscuro y evocador como pocos discos vas a escuchar este año, se trata de un trabajo especial no tanto por los elementos que lo componen (conocidos todos ellos) sino por la proporción y mezcla alquímica con que han sido tratados. Desde el doom al sludge pasando por el post-metal o la guturalidad del death, donde de verdad se llevan el gato al agua las de Zurich es imbuyendo al conjunto de una densa y escalofriante atmósfera capaz de poner los pelos literalmente de punta. Combinando con pericia sobrenatural la mayor de las capacidades devastadoras con un gusto exquisito por las melodías y las ambientaciones, Rituals se muestra como una bestia de colores cambiantes y brillos hipnóticos sin perder por ello la mordiente propia de los peores monstruos de leyenda. Como si metiéramos en una misma saca a Cathedral, My Dying Bride, Cough y Neurosis y la dejáramos a la intemperie en el frío invierno alpino, shEver han invocado una propuesta que no deja lugar a equívocos desde ese comienzo demoledor con Ritual Of Chaos, un corte que se mueve entre los sobrecogedores aullidos y susurros de su primera parte y la tectónica aplastante que va adquiriendo con el metraje, deviniendo en verdadera muralla de sonido en su segunda mitad. Deliria es como una bruja pérfida y juguetona, de nuevo con una Alexandra moviéndose en una gama de registros vocales aterradora que acompaña a un corte majestuoso, con una segunda parte capaz de levantarte del asiento. Je Suis Née, además de ser el tema más corto del disco ("sólo" 7 minutos) es también el más maligno, puro sludge que erige un altar al todopoderoso dios del riff y que sin necesidad de cambiar de estructura ni tempo te pulverizará todos los huesos del cuerpo. Souls Colliding es todo el talento superlativo de estas señoritas filtrado y contenido en 9 minutos de éxtasis malsano, colisionando de manera catártica ambientaciones espectaculares, preciosas voces melódicas y toda la furia del invierno centroeuropeo en un maelstrom de evocaciones ultraterrenas. Un pasote, os lo digo yo. (You Are) The Mirror comienza recordando a los mejores My Dying Bride, toda una cortina de granizo melancólico sobre tu cabeza, para ir mutando en una abominación de doom/sludge devastador en el que incluso hay lugar para cargas en forma de aumento de revoluciones y doble bombo. Y cuando ya te ves sin fuerzas y con el cuerpo dolorido, shEver se apiadan de tu pobre alma con un golpe de gracia balsámico de título Tha He Na Te, una maravilla hipnótica a golpe de riff y percusión con la que te sentirás morir por fin hundiéndote en las profundidades de un lago helado. Cierre apoteósico para un disco diferente, grandioso y en cuyas entrañas late un futuro acojonantemente prometedor.


Rituals demuestra que todavía queda mucho que decir en los vastos páramos del doom metal, y supone otra de las grandiosas sorpresas de este año 2012. Vayan apuntando el nombre de shEver en sus agendas porque o mucho me equivoco o estas señoritas acabarán sentadas en la mesa de los grandes del género. De momento van por muy buen camino, bien lo sabe Satanás...




miércoles, 1 de agosto de 2012

NUEVAS BANDAS: VERDUN - The Cosmic Escape Of Admiral Masuka EP (2012)


Puedes escuchar y descargar gratuitamente el EP a través del Bandcamp de Throatruiner Records (pinchando en Digital Album). PINCHA AQUÍ.

Vamos hoy con otra de sorpresas, y de nuevo procedente de la inagotable cantera francesa. No contento con volarnos la cabeza este año vomitando los impresionantes trabajos de The Great Old Ones, Huata, Love Sex Machine o Cult Of Occult, parece que el país galo todavía se sigue guardando grupos noveles de potencial mayúsculo. Es el caso de Verdun, quinteto de doom/sludge formado en 2010 cuyos integrantes provienen de bandas como Fleshdoll, Grandizer o Raspoutine donde fueron puliendo sus habilidades dentro del campo del hipnotismo devastador hasta decidir dar un nuevo paso en sus carreras. Declarando su amor por titanes como Hawkwind, Black Sabbath, Pentagram, Pagan Altar o Saint Vitus y tras llegar a un acuerdo con el ingeniero Nico Mazzette (Radio Moscow, Karma To Burn, ÖfÖ AM...) para utilizar sus nuevos prototipos de pedaleras, Verdun estaban preparados para mostrar al mundo su personal visión del doom. La calidad de su EP presentación y las fantásticas críticas que han recibido a lo largo y ancho del globo les valen para compartir escenario con luminarias como Electric Wizard, Kylesa, Red Fang o sus compatriotas As We Draw, en el inicio de lo que se antoja una carrera más que fructífera. The Cosmic Escape Of Admiral Masuka se ha editado a través de Head Records (Pneu, ÖfÖ AM, Goodbye Diana...) y en cassette a través de Throatruiner Records (Birds In Row, As We Draw, Huata, Love Sex Machine...). La banda está compuesta por Geraud Jonquet (batería), Florian Celdran (bajo), Cristophe Doux (guitarra), Mathieu Croux (guitarra) y David Sadok (voz, teclados).


Con tres cortes y una duración de más de media hora, casi podríamos considerar a The Cosmic Escape Of Admiral Masuka un LP en toda regla, y una presentación de sobra de las soberbias cualidades compositivas del quinteto galo. En un universo tan saturado y homogéneo (a veces hasta el hastío) como el del sludge/doom, Verdun sorprenden por una propuesta que sin salirse de los cánones del género es capaz de incorporar a esa base inamovible una serie de nuevos elementos y sonoridades que hacen de ellos todo un soplo de aire fresco en la escena.  Si uno sobrevive a los poderosos embates tectónicos de Verdun y su densidad inhumana, podrá tener la oportunidad de afinar el oído y descubrir soterradas dinámicas post-rockeras, melodías de una belleza torturada y una interpretación vocal que por su pasión e intensidad podría ser inscrita en las filas del hardcore más que en las del sludge. Y lo más importante de todo, las atmósferas... Cuando muchas bandas se centran en el aspecto denso y demoledor de los riffs como fin último de sus propuestas, Verdun recuperan la idea original del doom como vehículo hipnótico, como adecuación de la mente a un estado completamente diferente y receptivo a nuevas sensaciones, imposibles de experimentar en nuestro monótono y racional día a día. Donde muchos se postran a los pies de Eyehategod y su rabia nihilista, el quinteto francés opta por ser el reverso tenebroso y plúmbeo de Hawkwind, donde el Universo no es un lugar de maravillosas luces de colores sino un frío páramo de desolación y desesperanza. Tejiendo una desasosegante atmósfera capaz de oscurecer el sol y asfixiar gargantas, Verdun nos sumergen en un estado de trance a través del cual seguir la desesperada huida del almirante Masuka de un mundo asolado por un cataclismo nuclear. Y como el protagonista, nos veremos sumidos en la desesperación, atenazados por el miedo de abandonar nuestro plano astral en busca de la salvación. Mantras a ritmo de riffs ultramundanos, cabalgadas capaces de hacerte mover el cuello como un poseso, furibundos gritos procedentes de otros planos de existencia y una envolvente oscuridad sonora son las armas con las que Verdun se preparan para huir de este mundo condenado, y por Satán que no se me ocurre mejor compañía de viaje en este apocalíptico año de 2012.


The Cosmic Escape Of Admiral Masuka es una de las más gratas sorpresas de este año, y coloca a Verdun como una formación con muchísimo que aportar a un género, el del sludge/doom, necesitado de soplos de aire fresco como el que abandera el quinteto galo. Aunque ese soplo sea capaz de enviarte a morir al espacio exterior...