
No pensaba subir nada más al blog hasta pasadas las fiestas, pero me va a ser imposible retener por más tiempo todo lo que tengo que decir acerca de este álbum. Suerte que gran parte de las anotaciones las tenía ya escritas fruto de horas y horas emborronando el cuaderno mientras me deleitaba con él. Y es que me hace una especial ilusión reseñar un álbum nacido en mi tierra, que de hecho no tendría sentido alguno si no fuera unido a los paisajes y cultura milenaria de Euskal Herria, y que tiene muchas papeletas para convertirse en disco del año para gran parte de la critica internacional. Sí, habéis leido bien, porque
Iraganeko Bide Malkartsutik está recibiendo nueves y diece

s a mansalva en gran parte de las webs dedicadas al metal. A mi me hizo mucha gracia descubrir el álbum por una reseña de una página inglesa, pero la verdad que tenía perdida la pista a la banda desde el magnífico split de 1999 junto a
Ilbeltz y
Adhur titulado
Triarchy Of Vasconia, y pensaba que incluso se habían separado. Craso error, porque los guipuzcoanos simplemente se encontraban en un impasse, durante el cual llevaron a cabo cambios en la formación, mejorando el akelarre, y puliendo sus composiciones hasta que éstas pudieran ver la luz de la manera adecuada. El resultado, no sólo el mejor álbum de folk/metal del año, sino de los mejores que servidor haya oido nunca. Tan increible disco ha sido facturado por
Beleak (guitarra y voces),
Mikelot (guitarra y voces),
Egoitz (bajo y teclados),
Fory (batería),
Ibai (acordeón y teclados),
Oihane (voces) e
Imanol (violines).

El sonido de
Aiumeen Basoa (El bosque de los lamentos) es una amalgama increíble de sonidos e influencias, todos ellos conjuntados con una perfección insuperable y unidos por un hilo conductor que no es otro que la mitología vasca y la evocación de los impresionantes paisajes de Euskal Herria. Por supuesto, el álbum está cantado en euskera, ya que qué mejor para un álbum de raíces que interpretarlo en la lengua más antigua de Europa, cuyos orígenes aún a día de hoy siguen siendo todo un misterio para los estudiosos de medio mundo. Las partes más furiosas del disco beben de los combos clásico

s de black metal escandinavo, pero combinado con largos pasajes instrumentales que te harán aflorar el recuerdo de los imprescindibles
Ulver. La variedad estilística va de la mano del crisol de estados de ánimo que
Iraganeko Bide Malkartsutik (Por la sinuosa senda del pasado) puede llegar a infundirte a lo largo de su metraje, que pasan de la rabia a la melancolía con una naturalidad asombrosa, pasando por el ambiente alegre y fiestero de sus partes más folk. Este último aspecto (el fiestero) nunca me ha hecho mucha gracia en los grupos de folk/metal, pero en el álbum se integra tan perfectamente con el resto de registros, que visto en conjunto incluso eleva el nivel del mismo. Pues aquí no queda la cosa, ya que en la mayoría de los 6 cortes que componen el disco se pasean por sus desarrollos ecos progresivos a lo
Pink Floyd junto a momentos jazzísiticos que directamente harán que se te caiga la mandíbula al suelo. El tema que compendia todos estos atributos es
Akelarren Sua (El fuego del akelarre), donde a lo comentado se le suma la aparición de instrumentos propios del folklore patrio, como la txalaparta (que gran instrumento y qué bien suena en un disco de metal, madre mía...), la trikitixa y los irrintxis (interpretación vocal muy clásica del folklore vasco). Además de estos instrumentos, y de los preciosos violines reminiscentes de otros titanes,
Solefald, también escucharás flautas, txirulas, oboes, panderos... En fin, todo un festín para los oidos que tendrás que ir desgranando en sucesivas escuchas para captarlo en toda su complejidad. Y del mismo modo, en el apartado vocal encontrarás otra orgía de registros, de la mano de la voz blacker de
Beleak, la preciosa voz limpia de
Mikelot y esa diosa metida a cantante que es
Oihane. Porque de verdad que lo que esta chica hace está muy por encima de una valoración mortal. Escuchad
Gentil Odola (Sangre de gentil) y el dueto que se cascan los dos últimos, y sabréis a qué me refiero. Podría seguir y seguir alabando la majestuosidad de este álbum, pero prefiero parar y que vosotros mismos os deleitéis con la puta maravilla que es
Iraganeko Bide Malkartsutik. El álbum que se merecían nuestros bosques, nuestras leyendas, y el mejor embajador que Euskal Herria podría tener en el mundo.

Candidato a disco del año, y sus competidores los puedo contar con los dedos de una mano. Y me sobran dedos...
6 comentarios:
para mí también es el mejor disco del año, sin ninguna duda de ello. los esperaba desde el triarchy...pero esto ha superado mis espectativas....ufff discazo en toda regla!!!
mi valoración para este Iraganeko bide malkartsutik, es de 10.hacía tiempo que ningún disco me hacía sentir lo que este...
Lo es, es un señor discazo. Sólo llevo la mitad de la escucha y estoy seguro al 100% de que esto es de lo mejor que se ha parido en esta tierra en este año. Enorme sin duda.
Un saludo.
A los Numen sí que les he seguido la pista (unas bestias pardas también), pero a Aiumeen Basoa les había dado por perdidos. Grata sorpresa, y más con el grandioso comentario que te has currado y las magníficas referencias que atesoran con este nuevo disco. Pabajo de inmediato y a escuchar.
Se agradece.
El disco es de lo mejor, pero en directo tanpoco tienen desperdicio, estuve en el doka de donosti en la presentacion y .......tela. Creo que en septiembre van a tocar en el plateruena de durango. Esperamos que se confirme y a disfrutar, yo no me lo pierdo. Saludos paganos
grandioso disco mikel. de verdad que fue una sorpresa para mi encontrar este disco ya que esta banda significa mucho para mi, y eso que soy Argentino. te invito a leer el comentario que hice para el blog de un amigo donde yo tambien escribo www.alienindustries.blogspot.com
un abrazo!
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