Ecos de una ciudad sumergida.

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viernes, 3 de septiembre de 2010

DRAGONAUTA - Cruz Invertida (2010) / Discografía (LP'S + Split con los Natas)

Joder, que ganas tenía de publicar esta entrada. Por un lado porque así continúo con mi pequeño homenaje a la tremebunda e injustamente ignorada escena latinoamericana que he ido llevando a cabo con bandas como The Chasm, Tlön y Mar de Grises, y que pretendo continuar en la medida de mis posibilidades. Y por otro lado, por la sencilla razón de que ningún blog que se precie de amar el buen doom puede pasar por alto la discografía de una de las bandas más importantes, personales y geniales que campan a sus anchas por el panorama musical actual. Hablo de los argentinos Dragonauta, que con tan sólo tres LP's ya son toda una fuerza de proporciones apocalípticas a base de riffs gordísimos, mala hostia y una malignidad lisérgica salida directamente del Averno. Formados en 1999, la banda nace en una región gobernada con mano de hierro por las formaciones más pesadas de la era clásica como son Black Sabbath, Deep Purple o Pentagram junto a sus más dignos herederos de décadas posteriores, caso de Saint Vitus, Cathedral o The Obsessed. Su comienzo no podía ser más afortunado, compartiendo escenario con los Natas, abanderados del stoner latinoamericano en la arena mundial y con los que en el año 2000 publican un fantástico split que les coloca en el punto de mira de buena parte de los aficionados al género. Tras este primer paso (además de grabar un tema para A Timeless Tale..., un recopilatorio tributo a Saint Vitus), Dragonauta lanza en 2002 su primer LP, Luciferatu, donde quedan más que claras todas esas influencias anteriormente mencionadas y que es recibido con buenas críticas por la crítica especializada. Tres años después ve la luz un split en el que Dragonauta comparte espacio con Abdullah, la legendaria banda de stoner norteamericano, donde dejan boquiabiertos al respetable merced a una evolución que sin abandonar la pesadez del doom, abraza los preceptos de la NWOBHM así como del thrash metal, y todo ello sumergido en un baño lisérgico que dotaba al sonido de los argentinos de una personalidad desbordante. Las críticas son excelentes, y las expectativas acerca de su siguiente lanzamiento se disparan. En esas aparece, ya en 2006, tan ansiado artefacto, bajo el nombre de Cabramacabra, un álbum donde confirman las buenas sensaciones del split y las multiplican por cien. Un auténtico pepinazo de maldad heavy revestida de pesada coraza doom y que sin duda es uno de los mejores discos de ese año, y entre los mejores que la pasada década nos dejó en cuanto a sonidos plúmbeos se refiere. También de aquel álbum nace la acertada etiqueta que califica a Dragonauta como la banda doom más rápida del planeta, una contradicción que en el caso de nuestros protagonistas viene como anillo al dedo. Cuatro años han pasado, la banda ha seguido evolucionando, cambios de formación incluidos, pero si Cruz Invertida (2010) demuestra algo, eso es que Dragonauta sigue siendo una banda única, especial, y que su trono sigue intacto ante el desfallecimiento o la directa destrucción salvaje de todos sus competidores.


LUCIFERATU (2002):

Respecto a la música de la banda, no me voy a centrar especialmente en su último álbum, porque considero una herejía que con ello dejara de lado sus anteriores álbumes, de obligada escucha si uno decide acercarse al universo de Dragonauta. Comenzando con su debut, Luciferatu, encontramos a un cuarteto cuyas deudas con los clásicos son todavía predominantes en un sonido que antes de despegar necesitaba de afianzar bien sus raíces. Como se dice, no se puede construir la casa por el tejado, por lo que este álbum se puede considerar algo así como la cimentación del edificio musical de los argentinos. Sacrificando la originalidad en pos de ese dominio de la argamasa más densa posible, Luciferatu gana enteros por su condición de debut por un lado, y por el otro por la simple razón de que uno no puede desdeñar un álbum con temas del calibre de Funeral Mágico, 7 minutazos de bizarrismo empapado de ácido y esquizofrenia y uno de los mejores cortes que jamás haya compuesto la banda. En general hablamos de un buen álbum, especialmente recomendado para amantes de Electric Wizard y en general del universo sabbathiano más ortodoxo. Nota: 7/10


CABRAMACABRA (2006):
El otro día comentaba con Txus, cantante de Arenna, Dixon II y Electric Riders (entre otros), que pocas evoluciones tan gigantescas había yo presenciado como la de Dragonauta entre Luciferatu y su posterior Cabramacabra. Posiblemente Grand Magus no le ande lejos, pero la de los suecos ha sido más paulatina y se ha desarrollado a lo largo de cuatro álbumes, los que van de Monument a Hammer Of The North. Sin embargo estos cabrones pasaron de sacar un buen disco, aunque uno más en el poblado mar del heavy/doom, a cascarse una obra maestra indiscutible con su continuación. Y no sólo eso, porque a los excelsos méritos musicales se le une que es un álbum con un sonido personal e intransferible, de esos que hacen que un grupo solo pueda compararse consigo mismo, algo al alcance de muy poquitos. Como comentaba en la presentación, a su argamasa constituida por los más densos riffs que uno pueda imaginar, se le une una inyección de mala baba y velocidad thrash que hará que tengas que recoger tu mandíbula del suelo ante tan impía unión de conceptos. Escucha ese comienzo de álbum con Transmutado y Necrogalaxia y sabrás de lo que hablo. Dos temazos gigantescos que empiezan con unos riffs al más puro estilo Slayer o los Sepultura del Beneath The Remains. Acojonante. Y no para ahí la cosa, porque si escuchamos cortes como El Festín, también veremos unas influencias de la NWOBHM más que evidentes, y que harán del headbanging algo obligatorio que se extenderá a todo el álbum sin remedio. Además, todo ello va regado con una marmita de las sustancias alucinógenas más tóxicas que uno pueda imaginar, ayudadas por la esquizofrénica voz de José "El Topo" Armetta y unos temas reminiscentes de la psicodelia clásica más bizarra, caso de Funeral Mágico II, Abducido o El Megalito. Sintetizando, una obra maestra inclasificable y genial.
Nota: 9,75/10


CRUZ INVERTIDA (2010):

Muchas veces es difícil hablar de la genialidad de discos recientes, porque la categoría de clásico es algo que sólo puede otorgar el tiempo. Un problema que en mi caso es de los mayores, ya que en el blog la gran mayoría de álbumes son los que un humilde servidor considera cercanos a ese estatus. En muchos me equivocaré, lo tengo asumido, pero en todo caso todos ellos son trabajos que para mí han supuesto (y suponen) un "algo" especial que los diferencia de todos los demás. Y en esas que Dragonauta llegan con Cruz Invertida, ahondando en la senda abierta por el impresionante Cabramacabra. Estamos ante un álbum con dos diferencias notables respecto a aquel. La primera, y más evidente, es la presencia de temas cantados en inglés. Nada que añadir respecto a eso, porque me parece que no cambia en nada lo contenido en su propuesta, y para los que entendemos el idioma de Shakespeare mucho menos. Eso sí, la pronunciación hará chirriar la cabeza de más de un anglosajón, aunque por alguna extraña razón a mi me parece perfecta para un álbum de Dragonauta. El otro cambio viene de la mano de una producción mucho más pulida y que hace que todo suene más profundo y con una pegada mayor, que en el caso de los argentinos se antoja como imprescindible. Centrándonos en los temas, son una continuación de lo expuesto en Cabramacabra, aunque sí que es cierto que el pie se ha levantado algo del acelerador queriendo que los temas golpeen hondo además de avasallar con su energía. De ahí cortes fabulosos como World Of Violence o Poseidon's Blood, donde sentirás que te hundes en una fosa llena de negra brea. Gracias a ese freno autoimpuesto, muchas composiciones han ganado enteros con la adicional inclusión de un toque de blues infernal y maligno, caso de la genial Montañas de Sangre. Pero no asustarse, amigos del metal, que si queréis mala hostia y ese thrash tan peculiar que despliegan los argentinos, ahí tenéis misilazos como God Half Blind o Muerte y Destrucción para que saquéis al Satanás enfarlopado que lleváis dentro. Un álbum que tal vez pierda la inmediatez y gancho de Cabramacabra pero que en cambio gana en versatilidad. De cabeza a lo mejor del año. Respecto a lo demás, el tiempo decidirá.
Nota:9/10 (de momento)

BONUS:
Pues bueno, ya que me animaba a colgar los LP's de la banda, pues de regalo he decidido colgar su famoso e inicial split con los Natas. ¿Por qué? Porque supuso la presentación en público de Dragonauta, porque los Natas molan un montón, y porque sí, que no tengo que dar explicaciones de todo,jajaja.


Hop! Pues ya está. Espero que disfrutéis de todo este material como yo lo he hecho escribiendo acerca de él. Un saludo!

2 comentarios:

Soulkiller dijo...

Uf... increíble. Lo que hace esta gente es canela fina, aunque si me tengo que quedar con un disco, ése sería Luciferatu. Esos riffazos que se gastan en el disco son de órdago.

Eso sí, debo reconocer que la voz me chirría en contadas ocasiones.

Un saludo.

Anónimo dijo...

¡Vaya pedazo de banda! Quedan muy pocas que puedan regodearse de esa potencia y ese poder.

Se agradece la subida, pero como cosa rara, viniendo del dolor de cabeza que es Rapidshit, los enlaces no están activos. A ver si pueden subirlos a otro servidor.