Ecos de una ciudad sumergida.

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lunes, 21 de mayo de 2012

AHAB - The Giant (2012)


Pocas cosas han suscitado a lo largo de la historia tanta fascinación en la mente de los hombres como el océano. Ajenos al miedo primigenio que nos provoca su inmensidad y poder, desde que pudimos construir las embarcaciones más rudimentarias nos hemos lanzado una y otra vez a recorrer su inmensidad como impelidos por alguna llamada misteriosa e irresistible, ajenos al enorme peligro de tamaña aventura. A pesar de nuestras modernas embarcaciones, de los satélites meteorológicos y demás avances tecnológicos, la verdad es que seguimos a merced de los caprichos de la mar, capaz de barrernos de un plumazo de su lomo o aplastarnos bajo las toneladas de presión que operan en su gigantesco estómago. Y aún a día de hoy, mientras gastamos cantidades ingentes de recursos en la exploración del espacio exterior, continuamos sabiendo muy poco del verdadero territorio por explorar de nuestro entorno, uno que nos sigue seduciendo con su llamada e inspirando algunas de las mayores obras maestras de nuestro arte. 



Muy pocos artistas han sabido retratar su terrorífica majestad, especialmente la de sus fondos, como los germanos Ahab, la encarnación de ese reino de oscuridad opresiva, presiones insoportables y secretos celosamente guardados.  Partiendo del evidente referente literario de Herman Melville y los sucesos acontecidos al The Essex (el navío hundido por un cachalote en el s.XIX que inspiró la novela Moby Dick), el cuarteto ha desarrollado una carrera pareja a la de un titánico ser abisal. Nacidos del vientre del océano, su primer y descomunal trabajo (The Call Of The Wretched Sea, 2006) era un aterrador descenso a los infiernos acuáticos a través de riffs de cadencia comatosa, sofocantes ambientes de densidad hipnótica y voces de ultratumba que dieron forma al que es uno de los mayores trabajos que ha dado el género hasta la fecha. Empujada por algún tipo de curiosidad incognoscible la bestia emprendió viaje hacia la superficie en The Divinity Of Oceans (2009), y aunque no llegó a romper las olas con su inmenso cuerpo sí se empapó de los territorios tenuemente iluminados por la luz del sol y sus criaturas, pariendo una obra con la riqueza  de los estratos oceánicos superiores, más diversa pero sin olvidar sus poderosos orígenes. Con The Giant la criatura por fin ha emergido a plena luz, desafiando insolente el poderío del astro rey, con su enorme musculatura abisal perlada de brillantes corales, crustáceos y el séquito de animales marinos que por el camino se han unido a su cruzada. Bebiendo ahora de las fuentes literarias de Poe, Ahab estructuran su nuevo álbum alrededor de La Narración de Arthur Gordon Pym, la única novela del genio de Boston (con uno de los finales más sorprendentes de la historia de la literatura) y que inspiró la no menos magnífica En Las Montañas De La Locura de H.P. Lovecraft



Al igual que pasara el año pasado con Esoteric, Ahab han dado un paso tan grande en su evolución sonora que sinceramente se me antojaría difícil considerar The Giant un álbum de funeral doom al uso. Su transversalidad ha llegado tan lejos que les coloca en un nicho propio, dominado únicamente por la voluntad y sus propias leyes internas, lo que, independientemente de valoraciones subjetivas y gustos concretos, habla de una formación de una valentía envidiable. Sabedores que la grandeza de su debut era simplemente insuperable, y poco estimulados por repetir esquemas, dieron carpetazo a la ortodoxia del género y emprendieron una senda marcada por la ampliación de horizontes, incorporando cuantos elementos de otros estilos consideraron para enriquecer la evocación de sus composiciones. The Giant marca hasta cierto punto el final de esa travesía, pero su golpe de timón ha sido tal que en vez de arribar en puerto ha cambiado el rumbo en pleno océano para encarar otro horizonte. Incorporando sonoridades propias del doom clásico y el post metal a su plúmbea base y sin miedo a alimentar su propuesta con preciosos desarrollos melódicos, Ahab han parido el que sin duda es su trabajo más "accesible" hasta la fecha, pero sin perder un ápice de integridad ni personalidad por el camino. Que nadie se asuste porque siguen siendo capaces de pulverizarte los huesos bajo toneladas de presión a base de riffs monolíticos mientras Daniel Droste te berrea desde otra dimensión, pero ahora hacen mucho más que eso. Ahora ya no son los tiranos de las profundidades, son la melodía de todo el océano, los embajadores de sus infinitos brillos, de su diversidad, de su terrible poder destructivo... y su belleza. El comienzo post rockero de Further South encarna a la perfección esa luminosidad, la infinitud de un mar en calma, para acto seguido succionarnos a millas de profundidad en ese abrazo demoledor, lento e inexorable en el que tan bien se mueven los germanos. La mayoría de composiciones del disco muestra esa coordinada bicefalia, a la que habría que añadir una mayor velocidad en la cadencia de los riffs (aunque siguen siendo maravillosamente lentos) que dota a The Giant de un dinamismo más acentuado que sus predecesores. Este último elemento, unido a una mayor presencia de las voces limpias, acercan en muchos momentos su propuesta a la de combos de doom más clásico. Deliverance es como una plomiza tarde de lluvia, una joya melancólica que podrían haber firmado los mismísimos Warning, mientras que Fathoms Deep Blue recuerda a bandas más recientes como Pallbearer. Pero cuando de verdad brillan estos nuevos Ahab es curiosamente cuando dan rienda suelta a su vertiente menos tectónica, algo que ejemplifica con majestuosidad Antarctica The Polymorphess, en mi opinión el mejor tema del disco. Empapando de épica la composición y con unos coros espectaculares en los que interviene Herbrand Larsen de los todopoderosos Enslaved, estamos ante un tema capaz de ponerte los pelos literalmente de punta. The Giant, el corte que cierra el ábum, corre por estos mismos derroteros, y es otro de los momentos álgidos del álbum de nuevo con Larsen ayudando en un trabajo vocal lleno de pasión. Otro de los grandes aciertos de The Giant recae sobre la producción, todo un trabajo de orfebrería a cargo de Jens Siefert. Grabado en analógico, el álbum contiene lo mejor de los sonidos modernos y añejos, un recordatorio de que las barreras que separan el rock clásico y los géneros más extremos del metal no siempre son tan herméticas. Considerando terminada la etapa fugaz de su impresionante debut, creo que es momento de dejar de comparar con aquel los nuevos lanzamientos de Ahab, mucho más cuando The Giant se instala en coordenadas donde dichas comparaciones no sirven ya para nada, como mucho para enfatizar los gustos estilísticos de cada uno y no sus valoraciones objetivas. 



The Giant es un disco superlativo, de una riqueza compositiva y capacidad de evocación arrebatadoras, y que aún es más sorprendente al mostrarnos una banda con todavía muchas leguas por delante. Eso sí, mientras hace seis años me imaginaba asistiendo a una gira conjunta entre Ahab y Evoken, ahora puede que disfrutara como un enano viéndoles junto a Giant Squid. En todo caso estamos ante uno de los discos del año, y tan sólo el tiempo revelará la verdadera magnitud de un trabajo tan maravilloso y valiente como este.




1 comentario:

Anónimo dijo...

Sin lugar a dudas uno de los mejores discos de Metal de los últimos años. No esperemos canciones de 3 minutos con estribillo. Es un álbum conceptual que debe ser escuchado en su totalidad y de un tirón para ofrecernos una experiencia intensa y sobrecogedora. Recomendable incluso para los no iniciados en el Metal.

Xavi